Un proxy es básicamente un tipo de servidor que hace de intermediario entre el usuario de Internet y los sitios web a los que accede. El proxy funciona como un puente que procesa las solicitudes de los usuarios antes de enviarlas a los servidores finales.
Tipos de proxy
Según su Función y Ubicación
Proxy de Redirección o Forward Proxy: Se sitúa del lado del cliente. Reenvía las peticiones del usuario hacia internet, ocultando la identidad del dispositivo original.
Proxy Inverso o Reverse Proxy: Se sitúa del lado del servidor. Recibe las peticiones de internet y las distribuye a los servidores internos para mejorar seguridad y rendimiento.
Proxy de Caché: Almacena copias de páginas web visitadas frecuentemente. Entrega el contenido guardado sin necesidad de volver a descargarlo de internet.
Proxy Web: Diseñado exclusivamente para el tráfico de páginas web. Se puede usar directamente desde el navegador sin instalar programas adicionales.
Proxy SOCKS: Funciona a un nivel más bajo que el proxy web. Soporta cualquier tipo de tráfico de internet como juegos, descargas P2P, correos, no solo páginas web.
Según su Nivel de Privacidad
Proxy Transparente: No oculta la dirección IP del usuario ni oculta que se está usando un proxy. Se usa principalmente en empresas para filtrar contenido.
Proxy Anónimo: Oculta la dirección IP real del usuario, pero el servidor de destino sí sabe que la conexión proviene de un servidor proxy.
Proxy de Alto Anonimato: Oculta la dirección IP real del usuario y además simula ser una conexión directa de un cliente normal, por lo que el destino no detecta el proxy.
Proxy Distorsionado: Modifica la dirección IP real del usuario y envía una dirección IP falsa al servidor de destino para burlar bloqueos geográficos.